La vocación es un llamado que invita a los jóvenes a descubrir su propósito en la vida, y en los colegios maristas en Bogotá, Colombia, este llamado se aborda a través de un proceso de acompañamiento vocacional que busca motivar y guiar a aquellos que sienten la inquietud de seguir un estilo de vida marista.
Este itinerario busca crear espacios de motivación y acompañamiento vocacional, donde los jóvenes puedan explorar y discernir su llamado hacia la vida marista a través de diversas actividades.
Son cuatro los objetivos específicos que se enfocan en este proceso de acompañamiento Vocacional:
- Fomentar la inquietud por la vida marista: Introducir a los jóvenes en la vivencia y valores de los hermanos, motivando a cada estudiante a explorar su propia relación con Dios.
- Descubrimiento Personal: Facilitar la identificación de su realidad, actitudes y aptitudes que ayudarán a cada joven a entender su vocación.
- Análisis de Motivaciones: Permitir a los participantes reflexionar sobre sus primeras motivaciones vocacionales y cómo estas se relatan con sus experiencias de vida.
- Informar sobre el Proceso: Brindar a los jóvenes información clara y relevante sobre las implicaciones de vivir el acompañamiento vocacional marista.
Las actividades están diseñadas para crear un ambiente acogedor y participativo. Se incluyen dinámicas como juegos desarrollados por los coordinadores de evangelización, lo cual da apertura a una jornada de diversión y reflexión. Posteriormente, se cuenta con una ponencia titulada «Ser Hermano Hoy», donde los hermanos César Rojas y Andrés Robles comparten sus experiencias vocacionales, ofreciendo un panorama de la vida marista.
Además, se habilita un espacio de escucha y diálogo, permitiendo a los jóvenes hacer preguntas y expresar sus inquietudes. Este tipo de interacción fomenta la confianza y abre el camino a una mayor comprensión del proceso vocacional.
Esta enriquecedora actividad recientemente estuvo dirigida a los estudiantes de grado once de los colegios maristas Los Naranjos, La Esperanza, Bicentenario de la Independencia y Soledad Acosta, en Bogotá, Colombia. La participación de los jóvenes es fundamental para que puedan experimentar y reflexionar sobre el llamado que sienten en sus corazones.

