Desde su infancia, Diego Vivanco fue guiado por los principios y valores de la educación marista en Ecuador, específicamente en Catacocha, población conocida como la cuna marista en este país. Desde niño vivió el carisma de la comunidad en compañía de los hermanos quienes daban a conocer el mensaje de Marcelino Champagnat.
Con el tiempo, la conexión con la comunidad aumentó y lo hizo participar en aspectos como la animación pastoral y la docencia; el recorrido que hizo Diego Vivanco es continuar con el propósito de San Marcelino, siendo un legado que ha iluminado el camino de muchos.
Conoce a continuación su historia.

