El sábado 25 de noviembre se vivió una jornada de encuentro presencial con jóvenes universitarios de la ciudad de Pasto – Colombia, quienes en otras oportunidades habían manifestado su interés por pertenecer al Laicado Marista agrupado. Este encuentro fue programado y organizado por el Equipo de Laicos Colombia después de haber tenido dos reuniones virtuales en fechas anteriores con los jóvenes.
En un ambiente de sencillez y alegría, donde el espíritu de familia unió a todos los participantes en un mismo sentir alrededor del evangelio del servicio y del amor a los más pobres, los jóvenes afianzaron su deseo de formar un grupo laical marista con la consciencia clara de que el seguidor de Jesús es más efectivo en la misión si al igual que como lo hicieron las primeras comunidades cristianas, camina con otros en un proceso de encuentro y de escucha del querer de Dios, donde la formación continua junto con la oración comunitaria fortalece la vida de cada miembro del grupo o fraternidad.
Los hermanos Michael Anamá y Duván Correa, miembros de la comunidad del Escolasticado viajaron desde Bogotá para apoyar este encuentro, y con sus aportes recrearon ante los jóvenes parte de la vida y obra del padre Champagnat, a la vez que en un lenguaje muy ameno compartieron sus experiencias y procesos vocacionales. De igual manera, desde el Laicado Marista se compartió el camino que se ha recorrido desde el nacimiento del Movimiento Champagnat de la Familia Marista en el Instituto, así como también los principales aspectos que identifican a los grupos y fraternidades maristas y datos estadístico, entre otros.
Por su parte el Hermano Robinson Moná, en representación de la Comunidad de los hermanos maristas del colegio Champagnat de Pasto acogió con gran sencillez al nuevo grupo laical y también brindó aportes muy significativos para estos jóvenes.
Damos gracias a Dios por la vida marista que sigue floreciendo, y desde ya ponemos en el corazón de la Buena Madre de Champagnat, quien “sigue haciéndolo todo entre nosotros”, a este grupo de jóvenes, para que escuchando el llamado del Señor sigan brindando frutos de verdadero compromiso evangélico con un estilo de vida marista.

