El Vídeo que acompaña sus palabras, realizado por la Red Mundial de Oración del Papa, es un relato de fuerte contenido simbólico, que juega con la comparación entre la luz y la oscuridad, que narra la singularidad de cada vida y el profundo sufrimiento causado por la violencia padecida.
Para este mes, el Santo Padre nos invita a orar por los que sufren a causa del mal recibido por parte de los miembros de la comunidad eclesial: para que encuentren en la misma Iglesia una respuesta concreta a su dolor y a su sufrimiento”.

