LAS OBRAS SOCIALES MARISTAS DE COLOMBIA COMPARTEN EXPERIENCIAS PARA FORTALECER SU LABOR FORMATIVA 

Escuchar a niñas, niños y jóvenes, aprender desde su realidad y explorar herramientas para acompañarlos fueron ejes del Encuentro Nacional de Obras Sociales Maristas de Colombia, realizado de manera virtual durante septiembre de 2026. 

Participaron el Centro Pastoral Champagnat y Corazón Sin Fronteras Santa Fe, de Bogotá; el Centro Comunitario La Torre, de Medellín, Corazón Sin Fronteras, de Maicao y el Equipo Nacional de solidaridad. Sus equipos compartieron experiencias y desafíos de la labor formativa que desarrollan en sus comunidades. 

Compartir experiencias para aprender entre obras 

Los equipos presentaron sus contextos, acciones y avances. Las preguntas entre participantes permitieron conocer distintas formas de acompañar a las comunidades y reconocer preocupaciones comunes. 

El intercambio abrió un espacio para aprender entre obras: poner en común lo que cada equipo hace y escuchar las preguntas y aportes de los demás. 

Proyectos que conectan el aprendizaje con la vida 

Amanda Celis y Griselda Rivera, del Colegio Champagnat de Ibagué, acompañaron la explicación sobre aprendizaje basado en proyectos. La formación destacó la importancia de partir de situaciones cercanas a niñas, niños y jóvenes, e invitó a pensar en su participación al crear propuestas, buscar respuestas y desarrollar actividades que vinculen aprendizaje y servicio. 

La experiencia de Niños Felices aportó una mirada al desarrollo integral de la primera infancia. Conocer los intereses, necesidades y ritmos de cada niña y niño se presentó como punto de partida para diseñar experiencias con sentido. La acogida, la observación y los ambientes de aprendizaje fueron algunos de los apoyos abordados. 

Inteligencia artificial al servicio del acompañamiento 

La sesión permitió explorar posibilidades y límites de la inteligencia artificial en la educación. El énfasis estuvo en usarla con criterio: verificar sus respuestas, adaptar las propuestas a cada grupo y mantener la mediación de los educadores. 

La reflexión situó en el centro la responsabilidad humana y el propósito de estas herramientas: contribuir a cuidar, enseñar y servir. 

Escuchar para que la participación tenga efecto 

Andrea Rossi, director de la Fundación Marista para la Solidaridad Internacional (FMSI), y Pamela Difino acompañaron desde Roma el diálogo sobre los derechos de niñas y niños. La conversación invitó a revisar cómo sus opiniones pueden influir en las decisiones que les afectan y cómo sostener espacios de escucha en la vida cotidiana de las obras. 

Mónica Yerena, del Equipo Provincial de Solidaridad en América Central, y Miriam Gómez, maestra del Colegio México, compartieron la experiencia de REDIM. Su intervención amplió el diálogo sobre la participación y el acompañamiento de niñas y niños. 

Los distintos momentos del encuentro dejaron una pregunta común para los equipos: cómo conocer mejor a quienes acompañan y hacer que su realidad oriente la labor formativa. Desde la cercanía y el espíritu de familia marista, compartir experiencias fue también una oportunidad para seguir pensando juntos el servicio a las comunidades. 

La solidaridad cobra sentido en acciones concretas de escucha, acompañamiento y cuidado. Al estilo de san Marcelino Champagnat, las obras sociales maristas buscan estar cerca de niñas, niños y jóvenes, reconocer sus capacidades y contribuir a la construcción de entornos más dignos y esperanzadores. 

Notificaciones Judiciales

Para envío de notificaciones judiciales sírvase enviarla a la dirección:

[email protected]

Pago Electrónico Colegios Colombia