Entre el 16 y el 21 de marzo, la Provincia Norandina participó activamente en la IV Asamblea Regional de Arco Norte, un espacio de encuentro, discernimiento y proyección que reunió en Guatemala a Hermanos y laicos de distintos países de la región marista. Este importante evento se consolidó como una oportunidad privilegiada para fortalecer la comunión, profundizar en la misión compartida y trazar horizontes comunes de cara al futuro.
La Provincia estuvo representada por el Hno. Leonardo Yepes Núñez, Provincial, junto a los Hermanos integrantes del Consejo Provincial: César Rojas, Robinson Moná, José María Ondarreta, Tomás Martínez y Mariano Morante. Asimismo, participaron Maryury Morales en el área de solidaridad, Claudia Rojas en representación del laicado, el H. Carmelo San Millán en espiritualidad y el H. Juan Pablo Marín en comunicaciones, evidenciando la riqueza y diversidad al servicio de la misión marista.
De manera especial, la Asamblea contó con la significativa presencia del Hno. Peter Carroll, Superior General, y del Hno. Hipólito Pérez, Vicario General, quienes acompañaron de cerca este proceso regional. Su participación animó profundamente a los asistentes, recordando el sentido global de la misión marista y alentando a caminar con audacia, fidelidad y espíritu de familia, en respuesta a los desafíos del mundo actual en línea con las llamadas del XXIII Capítulo General.
Desde su apertura, la Asamblea se vivió en un ambiente de profunda espiritualidad, gratitud y esperanza, propiciando espacios de oración, diálogo y escucha atenta al Espíritu. A lo largo de las jornadas, los participantes reflexionaron sobre el camino recorrido como región, reconociendo avances significativos en la articulación y colaboración entre provincias, así como los desafíos que plantea el contexto actual.
Uno de los ejes centrales del encuentro fue la pregunta compartida, ¿A qué nos llama el Espíritu a ser y a hacer como Arco Norte hoy? A partir de este interrogante, se desarrollaron análisis de la realidad regional, identificando fortalezas como el creciente sentido de familia marista, el fortalecimiento del liderazgo laical y las estructuras de trabajo conjunto. Al mismo tiempo, se abordaron retos importantes relacionados con la sostenibilidad, la comunicación y la necesidad de que las iniciativas regionales tengan un impacto efectivo en las comunidades locales.
Durante la Asamblea, también se avanzó en la construcción del Plan Estratégico 2026–2029, definiendo prioridades, objetivos y líneas de acción que orientarán la misión marista en los próximos años. Este proceso, vivido en clave de discernimiento comunitario, reafirmó que la planificación es, ante todo, un ejercicio de escucha a Dios, a los demás y a los signos de los tiempos.
La IV Asamblea Regional de Arco Norte dejó como fruto no solo una hoja de ruta compartida, sino también la certeza de que, más allá de las estructuras, la región es una verdadera familia que, unida en la fe y el carisma de Champagnat, continúa soñando y construyendo un futuro esperanzador para los niños y jóvenes.

