Del 6 al 11 de julio, 60 hermanos maristas de nuestra provincia vivieron con profundidad el retiro espiritual anual realizado en Los Teques, Venezuela. Este encuentro fue guiado por el Hno. Óscar Martín, consejero general, quien motivó espacios de reflexión en torno al tema central: la “Espiritualidad del Corazón”.
En cada jornada se abordaron temas clave para comprender la interioridad y la vivencia auténtica de la vida religiosa. Se reflexionó, entre otros puntos, sobre las dificultades que enfrenta hoy la religión, en un contexto donde las creencias concretas y las bases de Dios parecen diluirse. A pesar de ello, persiste un horizonte de esperanza hacia el cual se dirige la fe.
Paralelamente, apoyándose en textos guía, se enfatizó en la realidad social contemporánea, especialmente en cómo la sociedad actual impulsa a los jóvenes a llevar vidas aceleradas, en las que la acumulación frenética de experiencias provoca un desgaste espiritual y un rechazo creciente hacia la herencia cristiana.
Las actividades diarias incluyeron un ciclo de charlas y ejercicios tanto individuales como comunitarios, orientados a fortalecer la interioridad espiritual. Esto permitió a los hermanos profundizar en su comprensión de la realidad social y en el aporte que la vida religiosa consagrada brinda a la misma.
Durante el retiro, los participantes tuvieron la oportunidad de identificar los pasos fundamentales para iniciar un verdadero camino hacia la interioridad espiritual: la educación de los sentidos, la perseverancia en la dedicación de tiempos y espacios sagrados, y la adquisición de hábitos de silenciamiento.
Estos hábitos, entendidos como acciones o métodos que facilitan la apertura a la vida interior, incluyeron prácticas como la respiración consciente, los movimientos corporales, la música, la contemplación de imágenes y el uso reflexivo de textos sagrados.
Otra charla destacada, impartida también por el Hno. Óscar Martín y titulada “Encontrar a Dios en la vida”, invitó a los hermanos a reconocer los lugares, personas y momentos sagrados donde Dios acompaña al ser humano. Se motivó a cultivar una conciencia lúcida que permita iluminar a aquellos que transitan en la oscuridad.
La reflexión espiritual reafirmó la misión de los hermanos con los demás: así como la pasión de Jesús fue dar vida, la misión marista consiste en luchar por fomentar y cultivar bases sólidas de fe ante las amenazas actuales.
Ser modestos buscadores de la verdad, saber vivir con confianza en medio de la incertidumbre, caminar junto a otros en la fe y ofrecer diariamente senderos de luz son características esenciales que deberán acompañar siempre a la comunidad marista.
Este retiro de cinco días, además de charlas inspiradoras, incluyó momentos de fraternidad, escucha y de compartir experiencias, para concluir con una celebración de envío. En este acto final se invitó a cuidar la espiritualidad de la comunidad, organizar momentos de oración y establecer espacios de contemplación que fortalezcan la vida en comunión con Cristo.
Este año, la sede fue seleccionada en el marco del centenario de la presencia marista en Venezuela. En el retiro participaron el Hno. Carlos A. Rojas Carvajal, animador provincial, junto con los hermanos del Consejo Provincial, lo que enriqueció el encuentro como una experiencia de fe, comunidad y renovación vocacional. Se destacó también la vida de los hermanos jubilares, quienes a lo largo de los años han inspirado a numerosos jóvenes a través de su compromiso y misión marista.

